La salud de la boca influye directamente en acciones cotidianas como comer, hablar, sonreír y relacionarse. En Residencias Origen incorporamos el cuidado bucodental a las rutinas diarias, adaptándolo a las necesidades de cada residente.
“Cuidar la boca es cuidar la alimentación, la comunicación y la autoestima de la persona”, recuerda el equipo de enfermería.
Claves prácticas
- Higiene diaria: limpiar dientes, encías y lengua después de las comidas con materiales adecuados.
- Prótesis cuidadas: retirar, limpiar y revisar las dentaduras postizas para evitar rozaduras o molestias.
- Hidratación frecuente: ofrecer líquidos y observar posibles signos de sequedad bucal.
- Material adaptado: utilizar cepillos con mangos más cómodos o ayudas específicas cuando exista dificultad de movilidad.
- Observación durante las comidas: comprobar si aparecen molestias al masticar, rechazo de determinados alimentos o cambios en el apetito.
- Revisiones periódicas: valorar el estado de dientes, encías y prótesis con profesionales de la salud bucodental.
- Acompañamiento respetuoso: ofrecer ayuda sin sustituir las capacidades que la persona todavía conserva.
Señales de alerta: dolor, sangrado frecuente, inflamación, heridas que no mejoran, mal olor persistente, prótesis que se mueven o dificultad para masticar y tragar. Ante estos signos, informamos al equipo sanitario para su valoración.
Una boca sana permite comer con mayor comodidad, comunicarse con confianza y conservar uno de los gestos más importantes: la sonrisa.

