Mejorar la seguridad en las instalaciones es una de las medidas más efectivas para prevenir caídas. En Residencias Origen impulsamos adaptaciones sencillas que conservan la autonomía y la dignidad en el autocuidado.
“Una estancia bien adaptada da confianza: la persona se mueve tranquila y con menos riesgos”, explica terapia ocupacional.
Claves prácticas
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Barras de apoyo a ambos lados del inodoro y en la ducha; silla/banqueta estable.
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Suelos antideslizantes y alfombrillas fijadas; retirar obstáculos y cables.
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Iluminación continua (también nocturna) y contrastes en bordes/escalones.
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Organización: toallas y geles a mano; grifos monomando fáciles.
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Rituales de aseo con tiempos suficientes y supervisión discreta si se precisa.
Señales de alerta: moretones recurrentes, resbalones, miedo a ducharse, desorientación en trayectos nocturnos. Detectarlos a tiempo permite ajustar apoyos y evitar caídas.
Instalaciones seguras significan más independencia y tranquilidad para familias y residentes.

